COMO ROCA ESCULPIDA EN LA MONTAÑA...


Te esperaré consumiendo la llamarada
hasta que se vuelque el sol, tenue y dorado,
sobre la ladera ocre, también quemada.
Es la llamarada que atraviesa y abrasa
moldeándome de fuego y sentimiento,
como rocas esculpidas en la montaña,
    Así es mi melancólica manera de escribir...
La vida me amasó a base de golpes,
sangre y fuego, hasta poderme herir
el alma y la piel, ausente de goces.
Esculpido por huracanes veloces
y llanto, que erosiona mi modo de vivir,
que es agua, que talla mi modo de morir.