RESUMEN BIOGRÁFICO-POÉTICO
DEL POETA JOSÉ MARÍA CARRO ALBEIRA

         

El poeta JOSÉ MARÍA CARRO ALBEIRA, nació en Alicante el 25 de Mayo de 1941. Su padre JOSÉ CARRO QUINTANILLA era natural de Aguilar de Campos  (Valladolid), y su madre MARÍA LUISA ALBEIRA LORENZO, de Medina de Rioseco  (Valladolid). El hecho de nacer en Alicante se considera casual, ya que viviendo sus padres en Valladolid fue destinado el padre, militar de profesión, a Alicante. Dejando Alicante, este poeta, a los 3 años de edad al fallecer su padre. Sin dejar de ser alicantino,  es un enamorado de la tierra de sus padres, que considera suya, a la que canta en sentidos versos, sin olvidar nunca a su Alicante natal, a la que canta entusiasmado, lleno de añoranzas.

         Cursó estudios en Padrón (La Coruña), Madrid y Valladolid, en los Colegios de Huérfanos de Oficiales del Ejército, y afincándose tras varias idas y venidas, definitivamente en Valladolid en 1957, donde realizó sus estudios. Es A.T.S., Diplomado Universitario de Enfermería y Diplomado A.T.S. en Medicina del Trabajo.

         Desde muy joven tuvo inclinaciones literarias, escribiendo dos novelas, antes de cumplir los 20 años, y varios cuentos que permanecen inéditos. Pero en 1968, empezó a escribir poesía, tras un desgraciado accidente en el cual murieron su esposa y sus dos hijos. A partir de ese momento se refugia en la  poesía.

        Así empezó con la poesía: hace  38 años, tras un horrible suceso  luctuoso perdió a su mujer y sus dos hijos, en accidente. Murieron calcinados.  En esos momentos de soledad y dolor, que pasó nuestro poeta, y no pudiendo dormir, empezó noche tras noche, a leer a la poetisa chilena Gabriela Mistral, en un volumen de la colección "Premios Nobel de Literatura". Nunca había leído antes a esta poetisa y le sirvió de cómplice y compañera, ya que sus desgarrados poemas, por el dolor de haber perdido trágicamente -también-, al hombre con el que se iba a casar. Esta complicidad en el dolor mutuo, compartido, le animó un día a levantarse de la cama, al no poder dormir, y se puso a escribir su primer poema: "Tu fotografía". No es muy bueno, pero está escrito con el alma y por eso gusta tanto a sus seguidores, que siempre que José María Carro, tiene un recital le piden este poema.

        Desde  1968, ya no dejó de escribir poesía, lo que ha supuesto, según dice él como gritar en silencio en el campo: "En la esquina de mi verso, el eco del silencio, grita lejos."

        Una poesía muy elogiada, como por personalidades de las letras de la talla de D. Miguel Delibes, el cual en numerosas cartas le hace saber la calidad de este poeta, como cuando dice : "Sus versos son sonoros y sentidos, de los que llegan al pueblo. y, ¿para quién escribimos?" Elogios parecidos conserva el poeta de personalidades académicas, como catedráticos de universidades, filólogos, literatos, poetas, políticos, y  hasta arzobispos como el de Valladolid, etc.

Tiene, hasta ahora, DIECISEIS  libros publicados:

          "60 SONETOS PARA CASTILLA Y OTROS POEMAS"
            "CASTELLANÍAS"
            "TANGENTE RECUERDO Y MÁS CASTELLANÍAS"
            "CANCIÓN DE AMOR Y PENSAMIENTOS AL VIENTO"
            "PENSAMIENTOS LÍRICOS"
            "NÉCTAR DE MUSAS"
            "CLARIDAD LIBERADA"
            "POR EL MURO DEL TIEMPO"
            "PERFUMADA EN YERBABUENA"
            "HERIDA CAE LA TARDE"
            "TRAS LAS SOMBRAS VENDRÁ EL ALBA"
            "PALABRAS CRUCIFICADAS Y  VALLISO  LETANÍAS"
            "MADRE TIERRA"
            "ETERNO BUSCAR"
            "EL ECO DEL SILENCIO"
        y "ALMA TALLADA"


Además de poeta, es escritor, editor, e investigador en la lengua y cultura
castellanas, descubriendo curiosidades del origen de pueblos, y las
toponimias de ríos, montes, comarcas y poblaciones.

        Es Miembro numerario del ATENEO DE VALLADOLID, y del ATENEO DE ALICANTE, forma parte del grupo poético vallisoletano denominado: "LOS POETAS DEL CAMPO GRANDE". Ha colaborado en un libro titulado: "HOMENAJE A FEDERICO GARCÍA LORCA", y en otro titulado "HOMENAJE A GABRIELA MISTRAL" publicados por "LA ACADEMIA IBEROAMERICANA DE POESÍA" han sido seleccionados poemas suyos para CUATRO Antologías Poéticas, una dedicada al  mar, y titulada "ORA MARÍTIMA" , otra dedicada al amor, titulada: "LABERINTO DE AMOR" y la 3ª dedicada a la poesía, y titulada "DE LA POESÍA", estas tres publicadas por la editorial "CORONA DEL SUR" de Málaga. Y la última, la 4ª´, una ANTOLOGÍA, titulada "NUEVOS AUTORES DE LA POESÍA ESPAÑOLA", editada por Editorial "JAMAIS" de Sevilla.

        Los Prólogos de sus libros nos hablan de la poesía de este poeta, diciendo lo siguiente:

Su poesía está apoyada en cuatro pilares básicos que son:

    - El recuerdo de la trágica muerte de su esposa y dos hijos en 1968 plasmado en desgarrados poemas que se pierden en su recuerdo. Aquel triste
día lo plasma en bella y dura metáfora: "Negro agujero invertido de
metal..."

   - El amor, al cual trata José María con ricas, bellas, jugosas e
inspiradas metáforas llenas de espontaneidad, con su personales voz y
estilo. El amor es terapia y lenitivo para su dolor.

   - Y Castilla y sus paisajes, que es el mejor apartado de José María. Es
donde mejor se ha movido el poeta, en el tema del paisaje castellano. Y lo
hace con la maestría de un gran pintor impresionista. La descripción es su medio literario, con una voz propia, sonora, rica en matices y explicitado en un culto vocabulario pasivo, muy castellano, que por poco usado no deja de ser rico y sabio. Podría decirse que José María Carro Albeira, es un trovador, un juglar contemporáneo de Castilla y para Castilla, aunque por casualidad su primera luz la vió en Alicante. Esa luz que es permanente en su poesía inspirado en la luz de los páramos, de la meseta...y que tanto le recuerda a la luz del Mediterráneo.

Ya,  le llaman, "el Poeta de La Luz."

   - Y Alicante, la ciudad que le vio nacer y a la que canta con versos llenos de amor y nostalgia. Con un amor platónico por la distancia, donde siempre tiene un hueco para "su mar" su Explanada de España con sus palmeras y el castillo de Santa Bárbara, donde se inserta parte de su memoria desde la infancia. Tierra a la que siempre anhela volver, según sus versos como cuando dice, refiriéndose a la primera  luz que recibiera en Alicante: "Te la devolveré cuando vaya./ que quiero morir cerca de tu mar. / Y cuando sea mi último mirar/ devolveré, tu luz,  a la playa." Sigue, "El poeta de La  Luz", hablando de ella. O cuando dice: "Donde siempre hay un sol por nacer/ tendré un huerto donde descanse./ ¡Ay! Prepárame, Madre Tierra,/hueco en tu seno ¡Prepárame!/¡Sábana en tejido de arena!/ ¡Almohada de ginesta suave!/¡Los cobertores de chumberas!/Me sople el Levante, resbale./Ver, desde tu atalaya alta,/¡Santa Bárbara! ¡Que el sol sale!/¡Ay.! Prepárame, Madre Tierra,/hueco en tu seno. ¡Prepárame!.