EVOCANDO LOS MURMULLOS DEL MAR...


    Evocando los murmullos del mar soñado,
a la sombra de la imaginada palmera
se desliza mi melancolía en primavera
al trizar mi paz el crepúsculo dorado.

   Ingrávida, por la ladera de mi pena,
caerá aurora roja, de fuego evocadora,
elevando ráfagas de cierzo a la hora
en que este monte es santuario, grito y condena.

   Atolón anclado al cielo en trocha serpeante
entre constelación de estrellas apagadas;
en la bruma etérea adivino imaginadas
mareas de olas acamando trigo ondulante.

   Pero... ¿Por qué siempre en la soledad del tolmo
por campos ocres, verdes, morados y rojos,
impía la ilusión óptica engaña a mis ojos
viendo mar el prado..., y creyendo barco el olmo?