ETERNO BUSCAR
 

Es una permanente búsqueda de la Luz, como en todo su itinerario poético. En el prólogo se dice: Sobresalen sus originales e inspiradas metáforas en estos delicados poemas: Mi vida es un eterno buscar... / Busqué la luz...¡no la encontré!/ Te sigo buscando y no te hallo./ Cansado de buscar, arrastrando mis pies, / por senderos infinitos -¡no se acaban!- / buscando... buscando. Un buscar eterno./ ¡Si ya no sé lo que busco!” O cuando dice: “...Evocando las corolas de abiertos /perfumes, se acaba el día sin ti./ Y, sin ti, es más noche la noche. / Más soledad mi cuerpo sin alma... / ¿Por qué, cuando es el campo llorado/ de rocío, y la amapola sangra/ donde te dejé ya no te encuentro?/ ¿Por qué, cuando las mareas suben,/ y cuando los campos se visten para el alba,/ ya no te encuentro donde te dejé?” . Dice el autor de: "ETERNO BUSCAR".
 


 

Este es uno de los poemas de este libro:

 

           YO VOLVERÉ AL ÚTERO DE LA TIERRA                                 

                                   SONETO     

                            

 

             Yo volveré al útero de la tierra.

         Madre, cuando  herida caiga la tarde,

         volveré al seno, presto y sin alarde...

         Más, no iré apesadumbrado, no aterra

 

             acojas, Madre, el barro que se entierra.

         Siempre fui temerario, no cobarde,

         al cantar la tierra, que en el alma arde

         y al hijo abre al fin, su útero, la tierra.               

 

            Los arriscados cerros darán sombra,

         después que el sol calentara mis huesos,

         en tórrido páramo que me  asombra.

 

             Llevaré en retama y malva tus besos,

         pero, no llores cuando se me entierra,

         ¡porque vuelvo al útero de la tierra!

                            * * *