ANTES DE CEDER EL ALMA ( A Alicante)

¡Alicante! Tú estás dentro
de la ladera de mi alma...
Te llevaré hasta la muerte,
¡y por mí serás cantada!
    Eres, mi blanca Alicante,
de la primavera casa...
Donde, el sol, en tu mar duerme
y nace cada mañana.
    Evocando mis sentidos
están, tu mar: verso y calma.
La playa de El Postiguet,
bajo la Bárbara Santa...
    El puerto, el pulido paseo
de la Explana de España,
con hileras de palmeras...,
ábanos de buena palma.
    Palmera enhiesta. Sosiego
entre brisas... noche clara...
Evocando los caballos
cartón piedra, losa a franjas...
posando para mis fotos...
y al trote yo volaba,
por ese paseo pulido,
en mis sueños de blanca ala.
    Te debo, ¡Oh San Nicolás!
mi arraigo a la fe cristiana.
Allí recibí el bautismo
¡concatedral venerada!
    Y, en la calle Pintor Lorenzo
Casanova, casi al alba,
entró tu luz en mis ojos...
Te la daré cuando vaya
a morir,  a las orillas
de tu mar..., en tarde grana.
Antes, yo me postraré ante
la Santa faz, y en el ara
de su altar, le adoraré
¡antes de ceder el alma!